Maria Chappuis

Analisis y Comentarios

El futuro de la Gestión Social en la Minería

Hasta antes que llegará el coronavirus y trastocara al mundo entero, los conflictos sociales en la minería tenían un escenario que en forma simple era así: una empresa minera con cierta rentabilidad, y donde la tramitología y la relación social con las comunidades vecinas eran sus mayores preocupaciones. En el otro lado de la mesa las comunidades, con necesidades apremiantes que los obligaban a presionar a las empresas mineras para contar con una infraestructura básica, que la ineficiente gestión de sus autoridades locales no había construido. En algunos conflictos aparecía como mediador el Estado.

Pero después de la crisis del corona virus cada uno de estos actores tendrán otros problemas igualmente serios. Las compañías mineras observarán una reducción en su rentabilidad por la caída de precios, tendrán que optimizar más sus operaciones, reprogramar proyectos, incorporar estándares más rigurosos de salud  y reducir exploraciones. Además el COVI-19 les abre una nueva fuente de conflicto: sus trabajadores, que reclamarán por los resguardos sanitarios y por la caída de sus ingresos, porque no habrá reparto de utilidades. Ni que decir de sus accionistas, que pueden abandonarla porque el riesgo de la minería ha subido demasiado y las rentabilidades esperadas no lo compensan.

Las comunidades se verán afectadas principalmente por el repoblamiento de sus áreas comunales. El comunero que dejo su casa, animales o terrenos va a volver. Porque se fue a la ciudad buscando mejoras económicas y mejor educación para sus hijos. Pero en las periferias de las ciudades habrá más cesantía, más violencia, educación insuficiente, alimentos caros, y acceso al agua limitado. Además quizás rígidas cuarentenas intermitentes. El canon se va a reducir, mientras la política resurgirá porque habrán elecciones en abril 2021.

También el “mediador” Estado sufrirá especialmente por la crisis fiscal que se avecina, y porque aparecerán conflictos donde antes no había. Por ejemplo todas las personas que se quedaron sin trabajo, los sectores que no podrán recuperarse en muchos meses (turismo, esparcimiento). Habrán quejas por la ausencia de una educación completamente gratuita, y por la baja calidad, debido a la baja presencia de profesores. Mientras que el COVI puede seguir atacando.

Mi pronóstico es que volverán a sentarse a la mesa tres actores que tendrán más problemas propios bastante serios que antes. Esto hará que el relacionamiento social sea más difícil si no ceden todos.

 

 

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