Maria Chappuis

Analisis y Comentarios

Pobre Paracas

Lamentablemente Senace protagonizó un capítulo más de como en nuestro país las instituciones ambientales no ilustran a la población, y no se atreven a moderar una discusión abierta donde se escuche a todas las partes, que deben estar debidamente informadas. Emular a Pilatos no es su función y nos lleva a arbitrajes!

Proinversión concesionó un puerto sin prever que  es una infraestructura que tiene que crecer con los años y necesita  vías de acceso importantes. Sus anuncios señalaban que Paracas sería un puerto “mix”: contenedores (la agroexportación de Ica?), cruceros y “otros”.

En “otros” parece que se pensó en concentrados. Pero teniendo en cuenta que las mejores condiciones geográficas para puertos, en la costa del Pacífico, la tiene Marcona soslayaron este punto.

El puerto de Paracas comenzó a operar y era obvio el ruido de los camiones, que compartían una pista que no tenía una ciclovía, por donde transitan jóvenes turistas y todos los que alquilan vehículos areneros. Aquí comenzó la disputa turismo o puerto.

El “turismo” en Paracas podríamos decir que es de 3 tipos: “piscina & trago” en la zona de la bahía; “mochileros & biking” en la zona de la Reserva y “playa familiar” en El Chaco.

Es de imaginar que un turista de crucero no tiene nada que ver o hacer en Paracas. No hay un museo que albergue siquiera uno de esos extraordinarios mantos que se exhiben en renombrados museos del mundo. Ni siquiera hay una foto. Tampoco ni una pieza de lo que Suecia devolvió.

El Estado construyó después del terremoto un muelle moderno para las lanchas que llevan turistas a las Islas Ballestas, que se convirtió en la “mina de oro” del operador turístico de la zona.

El Chaco, y dentro de la Reserva, son los únicos lugares donde uno se puede bañar en el mar. La franja de playa es tan pequeña que ya sabemos donde comenzará el rebrote del Covi en Noviembre. Esta playa es la preferida porque no tienes que pagar los 5 soles por persona para ingresar a las playas de la Reserva, donde ni siquiera hay seguridad policial.

En conclusión, el “turismo” en El Chaco es del tipo “aglomeración” de personas, autos, y buses y la Municipalidad no ha organizado zonas rígidas, zonas de parqueo y menos servicios higiénicos. Porque Paracas no tiene agua, y lo peor, no tiene planta de aguas servidas; ahora recoge residuos domiciliarios una vez por semana; y el suministro de energía eléctrica es altamente oscilante, por lo tanto los hoteles encienden con frecuencia grupos electrógenos petroleros, muy contaminantes. Ninguno utiliza sistemas solares ni eólicos.

Lo ridículo durante esta discusión “ambiental”, es que todos los “defensores” de Paracas ni siquiera se informaron sobre la contaminación de la bahía por todas estas emisiones urbanas. Falta mencionar las emisiones de las pesqueras y el desbalance biológico que se observa en la superficie (medusas por doquier).

Si Paracas se decide por turismo que sea en serio. Esto significa normas estrictas para construcción, arquitectura uniforme, estructuras que tomen en cuenta la alta sismicidad, la eliminación de los anuncios publicitarios, prohibición de bares y discotecas, pero sobre todo aprovisionamiento de agua permanente, tratamiento de aguas servidas, y de residuos de las desalinizadoras.

En aras de la transparencia SERNANP debería abrir sus libros, y destinar todos los fondos que recibe en la Reserva a mejorar y mantener toda la infraestructura que ha construido en el interior. Faltan ciclovías y acceso gratuito al turismo familiar de la región. Una porción de sus ingresos debería depositarse en un fideicomiso destinado a construir un museo de verdad no el pequeño y modesto que se tiene ahora.

En la zona de amortiguamiento se debería permitir la agricultura (palma datilera?) y la Municipalidad debería construir y concesionar un “boulevard” donde los restaurantes ofrezcan alimentos en condiciones higiénicas. Pero lamentablemente la Municipalidad sueña con un canon turístico que ojalá algún día reciba.

 

 

 

 

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