Maria Chappuis

Analisis y Comentarios

Minería: la semana que pasó

La semana pasada hubo tres noticias preocupantes para el sector minero. La primera, las declaraciones reiterativas por parte del candidato presidencial Pedro Castillo a nacionalizar o a elevar la tasa impositiva para el sector minero, sin mencionar que hará con la descapitalización que se produciría que afectaría directamente toda la inversión en exploraciones, seguridad y medio ambiente principalmente. Naim recomienda a los políticos “la evaluación desapasionada de la evidencia” que bien se puede aplicar a esta propuesta pues sólo es necesario evaluar lo que viene sucediendo en la mina Cobriza, para darse cuenta que esta idea carece de sentido. Lamentablemente, todos sus discursos están produciendo un reparto apurado de utilidades y “frenazos” en agendas de inversión.

Coroccohuayco, un interesante proyecto cuprífero ubicado junto a Tintaya y Los Quechuas, en Cusco, descubierto hace 50 años, y con operaciones mineras vecinas hace 40, ha firmado una adenda para consulta “previa”. Uso comillas porque como se puede calificar de “previa” a la consulta a una población que desde 1980 ha visto explorar, construir, y operar en manos estatales, regionales, y finalmente privadas el yacimiento que se encuentra en su distrito?

El Consejo Fiscal criticó duramente al MTC su entusiasmo por construir una nueva vía central, para comunicar Lima con la Sierra Central que costaría aproximadamente US$ 22 millones por kilómetro; porque son 4 vías, y se busca que el tiempo de recorrido sea de 3 horas, y no de 8 horas como es ahora, por el tráfico que existe. Por esta vía transita un porcentaje importante de la producción minera de la sierra central, metálica y no metálica.

El exministro de economía de Humala, Alonso Segura, lo calificó de inversión estratosférica, pero no es tan así por la cantidad de túneles y vías elevadas que tendría en los 136 km. Como se ve en Suiza, esta combinación es la única para construir vías rápidas en zonas montañosas. La ventaja de esta obra es que su construcción no interrumpe el normal tránsito de la carretera central y su rentabilidad social en muchísimo más alta que la inacabable refinería de Talara gestada por el gobierno Humalista.

Seguiremos con infraestructura atrasada por la falta de capacidad profesional en el aparato estatal que gestione estos megaproyectos que necesita nuestro país. No tendremos paz social mientras todos los peruanos no tengamos agua potable en nuestros domicilios. Ya se debería resolver definitivamente la falta de agua en varios sectores de Lima.

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